Ferrol - Historia Urbana
'Historia de dos Ciudades'. La Memoria de Ferrol, entre la Marina de Guerra y la Clase Trabajadora.
Inicio Capítulos: < 1 2 3 4 > Bib

Capítulo 2

Buscando alternativas a la segregación social y a la dependencia de la Armada (y IV)

Desde 1931 la Segunda República experimentó un proceso de radicalización, en Ferrol como en el resto de España. Cuando en febrero de 1936 el Frente Popular ganó las elecciones generales, ciertos miembros de las élites políticas y financieras comenzaron a conspirar para organizar un pronunciamiento militar. El 18 de julio el ejército de Marruecos se sublevaba a las órdenes del General Franco. Dos días más tarde el levantamiento triunfaba en Ferrol, y las huellas de una memoria urbana cargada de violencia y segregación tenían ocasión de actualizarse una vez más. Aunque las organizaciones obreras y parte de la marinería de los navíos fondeados en los Arsenales intentaron resistir, finalmente debieron rendirse. La represión fue un baño de sangre, y se cebó en los trabajadores de la maestranza y en los marineros y suboficiales de la Armada. En los dos primeros años de guerra, 215 miembros de la Marina fueron ejecutados previo consejo de guerra, mientras otros 239 civiles murieron 'tras agresión a la fuerza pública', es decir, en su mayoría asesinados sin juicio previo. El número de ejecuciones y/o asesinatos en toda la comarca de Ferrol en los tres años de guerra ascendería a 2.000.44

Ferrol cumpliría a lo largo de la guerra un papel estratégico como el más importante centro de construcción, reparaciones y aprovisionamiento de buques de la España franquista. Garantizó a su Armada la supremacía en el Mar Cantábrico y fue clave en la conquista de los centros mineros e industriales entre Asturias y País Vasco, que habían permanecido leales a la Segunda República. El plan espacial coercitivo de Ferrol se vio actualizado en la medida en que se procedió a una identificación del enemigo exterior e interior: la represión política contra la clase trabajadora ferrolana se convirtió en un aspecto central de la victoria contra la República. Las tapias de los cementerios, las murallas de los dieciochescos Castillos de San Felipe y la Palma, y el Arsenal pasaban a ser escenarios predilectos de los fusilamientos. El mismo Castillo de San Felipe, las instalaciones militares de A Graña, el dique del Arsenal y dos buques anclados en él eran transformados en prisiones, de las que periódicamente serían extraídos los presos para ser fusilados. Ante los ojos de los obreros de la maestranza que trabajaban en los Arsenales, ante aquellos que atravesaban en lancha la ría para acudir al trabajo, las instalaciones del Ferrol de la Ilustración se reconvertían en lugares de la memoria... de la represión.

Páginas: < 1 2 3 4 Capítulo 3 >>